Sobre nosotros

Detrás de la Fantasía

Mientras un niño se escondía en secreto para peinar mazorcas, otro crecía fascinado, amando cada accesorio que encontraba a su paso. Esas dos infancias curiosas e irreverentes crecieron para convertirse en las mentes detrás de Ave Rara: Jorge Cuevas y Carlos Pacheco.

Ellos encabezan este proyecto que llegó para sacudir la moda local y ofrecer una auténtica fantasía maximalista. Hablar de Ave Rara es hablar de exageración, de juego y de un amor profundo por Oaxaca. Para Carlos y Jorge, la artesanía oaxaqueña no es un simple adorno; es la materia prima que, con respeto y creatividad, transforman en verdaderas joyas hechas de barro, bules, rodetes, semillas y elementos inesperados.

"Somos privilegiados al vivir en uno de los lugares que más inspiran en el mundo, y Ave Rara te cuenta un poquito de la historia de Oaxaca, a través de joyería imposible de olvidar".

El arte de encontrar (y no buscar)

Para ellos, el proceso creativo es una aventura que se vive a pie. Tienen la filosofía de no buscar los materiales, sino de dejarse encontrar por ellos. En sus caminatas por pueblos y cualquier calle de Oaxaca, se van topando con sorpresas: víboras hechas de raíces, bules de formas curvas, máscaras y un sinfín de piezas tradicionales. Entre más extrañas y originales sean, mejor.

Además, el destino les otorgó un privilegio único: una antigua bodega de un puesto de artesanías que, tras permanecer cerrada por muchísimos años, se abrió exclusivamente para Ave Rara. Cada cierto tiempo, Jorge y Carlos entran a este espacio a descubrir, entre cajas y recuerdos, nuevos elementos para darles una segunda vida.

Crear en Comunidad y Dar Segundas Vidas

Nosotros también somos creadores, vivimos el oficio con ese mismo amor y nos apasiona trabajar con las manos. Por eso, nos sentimos parte de la misma gran comunidad de artesanos en Oaxaca. Creemos en un proceso donde todos estamos al mismo nivel: les compramos a otros compañeros creadores elementos base —como piezas de barro o bules— y, a partir de ahí, la magia sucede de forma muy natural. A veces nos sentamos a diseñar y experimentar juntos; otras veces, ellos nos proponen ideas o nos venden las piezas que eligen crear, y nosotros las transformamos en nuestro taller para darles esa personalidad maximalista. Es un intercambio libre, de creador a creador, donde todos aportamos.

Ese mismo cariño nos mueve a rescatar y dar una segunda vida a materiales que los agricultores o productores ya no usan en el campo. Elementos que parecían haber terminado su viaje se integran a nuestro taller para convertirse en joyería que lleva consigo la memoria de la tierra.

Para nosotros, la moda no tiene sentido sin justicia social. Como creadores, sabemos de primera mano el valor y el esfuerzo que hay detrás de cada pieza. Por eso, nos aseguramos de que todos los procesos sean justos y que los oficios tradicionales sean bien remunerados para que sigan vivos y fuertes. Nuestro gran sueño y siguiente paso es crear iniciativas que contribuyan directamente a mejorar la calidad de vida de los agricultores, artesanos y comerciantes de nuestra comunidad. Sus vidas siempre han estado ahí, en el campo y en el mercado, y queremos que todo el mundo reconozca que su trabajo es una verdadera joya.